Intento vivir sufriendo bajo este silencio y de nuevo por ti me hundo en un infierno, no era prisionero de tus labios y ahora que estás lejos yo te deseo como el aire del baile de tu cuerpo.
Etiquetas:
Pablo Alborán,
Románticas,
Tristeza
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario