Pierdo la mirada en esas calles olvidadas donde antes me jurabas lo que hoy no crees, hoy no somos nada y en tu casa encantada se marcharon los fantasmas para no volver.
Etiquetas:
La Quinta Estación,
Tristeza
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario