Sufriendo por ti me pierdo en un mar de dudas, me mata este dolor, me ahogan mis lágrimas mudas, invades cada noche, mi cuerpo y mi alma, haces llorar mis ojos, haces que pierda la calma, no era prisionero de tus labios y ahora que estás lejos te deseo como el aire del baile de tu cuerpo.
Etiquetas:
Pablo Alborán,
Románticas,
Tristeza
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario