Hacen falta dos, para hallar la ecuación de encontrar un culpable... hace falta tiempo para tener ganas de desperdiciarlo... hacen falta sueños para aferrarse a la realidad... hace falta todo y al final resulta que siempre es lo mismo... y ¿de qué nos sirve? ¡no sirve de nada!
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Ricardo Arjona
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